Neumáticos

Neumaticos de verano, todas estaciones y de Invierno

Consejos para mantener tu coche en primavera

5 consejos para proteger tu coche en primavera.

 

La primavera es una época maravillosa del año, con días más largos, temperaturas más cálidas y la naturaleza en plena floración. Sin embargo, también puede ser una temporada difícil para los vehículos, ya que la lluvia, el polen y la humedad pueden afectar negativamente a la pintura y a los componentes mecánicos del coche.

En este artículo, desde Talleres M&D, te ofreceremos consejos sobre cómo proteger tu coche de los efectos negativos de la primavera y mantenerlo en óptimas condiciones.

 

  1. Limpia tu coche regularmente: La lluvia y el polen pueden acumularse rápidamente en la pintura del coche, causando manchas y dañando la pintura. Por lo tanto, es importante lavar tu coche regularmente durante la primavera. Usa un jabón suave y agua tibia para limpiar la pintura y los vidrios, y asegúrate de secar bien el coche después de lavarlo para evitar manchas de agua.
Limpia tu coche regularmente, la lluvia y el polen pueden acumularse
Limpia tu coche regularmente, la lluvia y el polen pueden acumularse
  1. Protege la pintura del coche: Para proteger la pintura de tu coche de los efectos negativos de la primavera, puedes aplicar una capa de cera o sellador de pintura. Esto ayudará a proteger la pintura contra la lluvia, el polen y otros contaminantes ambientales. Además, también puedes considerar la instalación de una lámina de protección de pintura para proteger la parte frontal del coche contra las piedras y los insectos.
Protege la pintura del coche
Protege la pintura del coche
  1. Mantén los neumáticos en buen estado: La lluvia y la humedad pueden reducir la tracción de los neumáticos, lo que puede hacer que el coche sea más difícil de manejar en condiciones húmedas. Por lo tanto, es importante revisar regularmente la presión de los neumáticos y asegurarse de que estén en buen estado. Si los neumáticos están desgastados o dañados, es importante reemplazarlos lo antes posible.
Profundidad del neumatico
Profundidad del neumático
  1. Revisa los limpiaparabrisas: Los limpiaparabrisas son esenciales durante la primavera, ya que la lluvia puede reducir la visibilidad en la carretera. Por lo tanto, es importante revisar regularmente los limpiaparabrisas y reemplazarlos si están desgastados o no funcionan correctamente.
Los limpiaparabrisas son esenciales durante la primavera
Los limpiaparabrisas son esenciales durante la primavera
  1. Protege el interior del coche: La humedad y el polen pueden acumularse en el interior del coche, causando malos olores y dañando los asientos y la tapicería. Por lo tanto, es importante limpiar regularmente el interior del coche y usar protectores de asientos y alfombrillas para protegerlos contra la humedad y la suciedad.
limpiar regularmente el interior del coche
limpiar regularmente el interior del coche

En conclusión, la primavera puede ser una temporada difícil para los vehículos, pero siguiendo estos consejos simples, puedes proteger tu coche de los efectos negativos de la lluvia, el polen y la humedad. Mantener tu coche en óptimas condiciones durante la primavera no solo te ayudará a mantenerlo en buen estado, sino que también te permitirá disfrutar de tus viajes sin preocupaciones.

Testigos de aviso avería

La importancia de los testigos de aviso.

 

Te voy a contar la historia de Alex.

 

 

Alex era un joven que tenía un coche deportivo rojo brillante. Alex amaba su coche y le gustaba conducirlo rápido y con estilo. Un día mientras conducía por la autopista, notó que el indicador de temperatura del motor estaba subiendo peligrosamente. Sin embargo, como estaba de camino a una cita importante y llegaba algo tarde, Alex decidió ignorar el indicador de temperatura y continuó conduciendo a su destino.

Mientras seguía conduciendo, el indicador de temperatura del motor continuaba subiendo y finalmente, el coche se detuvo en medio de la autopista. Alex intentó encender el coche varias veces, pero el motor no arrancó. Mientras esperaba la ayuda de emergencia, comenzó a notar un fuerte olor a quemado y vio que salía humo del capó. Fue entonces cuando se dio cuenta de que había cometido un gran error al ignorar el indicador de temperatura.

Después de ser remolcado al taller, se descubrió que el motor del coche había sufrido daños irreparables debido al sobrecalentamiento. Alex se sintió devastado al darse cuenta de que su coche, al que tanto amaba, había sido arruinado por su propia negligencia. Además, el costo de reparar el motor era tan alto que no podía permitírselo, y su seguro no cubría los daños causados por la negligencia del conductor.

 

La historia de Alex es una trágica muestra de lo importante que es prestar atención a los indicadores de advertencia del coche. Ignorar estos indicadores puede provocar daños graves en el vehículo y, en última instancia, puede acabar en una situación peligrosa o incluso mortal. Es esencial siempre prestar atención a los avisos del tablero y tomar medidas inmediatas para solucionar cualquier problema que se detecte.

Un coche es una máquina compleja, y como tal, requiere de un mantenimiento adecuado para garantizar su funcionamiento óptimo. Ignorar los avisos del tablero puede conducir a problemas costosos y peligrosos en el futuro”. – Tom Glendening, exingeniero automotriz de General Motors.

Como técnico en electro mecánica de Talleres M&D puedo recomendar que es importante llevar el coche al taller cuando se encienden los testigos de aviso en el tablero del coche porque estos testigos están diseñados para alertar al conductor sobre un problema o fallo potencial en el vehículo. Estos testigos son indicadores electrónicos que están conectados al sistema de diagnosis del coche y se encienden cuando se detecta una anomalía o problema en algún componente del vehículo.

 

Los testigos motor avisan de posibles fallos
Los testigos de motor avisan de posibles fallos

 

Si los testigos permanecen encendidos durante un período prolongado, esto puede indicar un problema grave en el vehículo que podría afectar su rendimiento, seguridad y eficiencia. Ignorar estos testigos puede llevar a problemas más graves en el futuro, lo que se traduce en reparaciones costosas y un mayor tiempo de inactividad del vehículo.

Llevar el coche al taller cuando se encienden los testigos de aviso permite a un técnico en electromecánica realizar un diagnóstico preciso del problema y tomar las medidas necesarias para corregirlo antes de que se convierta en un problema mayor.

 

Control de Diagnosis para chequear los testigos de aviso
Control de Diagnosis para chequear los testigos de aviso

 

Los técnicos en electromecánica tienen el conocimiento y la experiencia para interpretar los códigos de diagnóstico y determinar qué reparaciones son necesarias para solucionar el problema.

 

Reparación de avería motor
Reparación de avería motor

 

En resumen, llevar el coche al taller cuando se encienden los testigos de aviso es importante para garantizar la seguridad y el rendimiento del vehículo a largo plazo, y evitar reparaciones costosas y un mayor tiempo de inactividad del vehículo.

Cuidados de tu coche con frio

Con la llegada del frío invierno es necesario incrementar los cuidados de tu vehículo debido a los estragos que las bajas temperaturas y el hielo pueden causar en los elementos más sensibles del coche, como el motor y las lunas.

Con hielo en parabrisas no es aconsejable accionar los limpia
Con hielo en parabrisas no es aconsejable accionar los  limpia

 

Después del cambio de estación para los próximos tres meses, el invierno por fin ha llegado con el descenso de los termómetros, heladas y algunas nevadas. Aunque el clima en nuestro país no es tan extremo como en otras latitudes, los vehículos, sobre todo aquellos que “descansan” en el exterior, quedan expuestos a los estragos del invierno. Por este motivo, desde Talleres M&D queremos darte unas pautas para proteger a los automóviles del frío y del hielo.

Lunas y limpiaparabrisas

 

Es importante prestar atención a las lunas del vehículo y a los limpiaparabrisas, ya que es uno de los elementos más sensibles a las bajas temperaturas. Uno de los trucos más utilizados por los conductores es tapar el parabrisas con un parasol, un cartón o una manta para evitar que el frío y el hielo afecte a nuestro cristal. De esta forma evitaremos tener que rascar el hielo acumulado con una rasqueta de plástico. Para ayudarte en la tarea, lo mejor es arrancar el coche y poner la calefacción. Una vez dentro del vehículo, con el fin de evitar la condensación por la diferencia térmica entre el interior y el exterior, es necesario poner el aire acondicionado y abrir un poco la ventanilla.

Líquidos y circuitos 

Dada la importancia del aire acondicionado y de la calefacción especialmente durante esta época del año, es importante prestar atención a los filtros de aire. En este punto, cabe recordar que hay que evitar rellenar con agua el circuito de refrigeración en invierno, ya que el agua incrementa su volumen al congelarse y podría reventar el motor. Por supuesto, también es importante rellenar el depósito de líquido del limpiaparabrisas con liquido   limpiaparabrisas con aditivos anticongelantes, para llegado el momento, poder utilizarlo sin ningún inconveniente ante posibles problemas de visibilidad.

Filtro de aire
Filtro de aire

 

Batería y motor

 

La batería suele perder capacidad por el frío, por eso es posible que al vehículo le cueste arrancar. Lo ideal es recargarla antes del cambio de estación y aplicar productos que bajen el punto de congelación y eliminen depósitos salinos que disminuyen el contacto.

 

Comprobar carga de batería
Comprobar carga de batería

 

 

Las acciones que no se deben hacer nunca ante una helada

Por otro lado, hay muchas acciones que nunca se deben hacer para eliminar el hielo: entre los errores más frecuentes, accionar el parabrisas y echar agua. El agua puede empeorar la situación al haber un cambio de temperatura brusco. Los parabrisas, por su parte, se pueden dañar si se accionan con hielo y estropearse.

 

Tirar sal sobre el hielo es otro de los errores más comunes entre los conductores para deshacerse de la helada. La sal evita el hielo, pero no es descongelante. Esta puede arañar el cristal y corroer la chapa.

Como reducir el consumo de combustible

 

En Talleres M y D os queremos enseñar a ahorrar: con estos 5 consejos reducirás el consumo de tu coche y le darás un buen respiro a tu cartera.

Hoy en día, el costo de repostar combustible es el gasto operativo más importante de un vehículo, y más con la subida actual de los carburantes. En apenas un año y 15.000 km, un coche de consumo modesto sacará de la cartera de su dueño unos 2.000 euros. Además, esta cifra puede ser muy superior si conducimos de forma agresiva, si nuestros neumáticos tiene una presión inadecuada, o si descuidamos su mantenimiento.

1) Conduce más suave y usa el freno motor

La velocidad es enemiga del consumo. Cuanto más rápido circules, más combustible gastará tu coche. Menuda obviedad, estaréis pensando. En efecto, pero quizá no sepas que circular a 140 km/h incrementa el consumo en un 30% con respecto a circular a 120 km/h. Un diferencial de consumos que aumenta de forma exponencial a la velocidad, no de forma directa. En un viaje por autopista de una hora, solo ganarás 5 minutos por haber circulado a 130 km/h, y habrás gastado hasta un euro más. Piensa en el efecto acumulativo en miles y miles de kilómetros.

Conducir rápido aumenta el consumo
Conducir rápido aumenta el consumo

Modera tu velocidad. Llegarás a tu destino más relajado, someterás a tu coche a menos degaste y te expondrás a menos multas. Además, ¡ahorrarás!

Por supuesto, este consejo no es válido para aquellas personas que llegan tarde a todas partes y viven en un estado de prisa permanente – las mismas que intentan arañar el tiempo perdido en el tiempo de viaje. Si planificas correctamente tus viajes y eres organizado, la demora en tiempo apenas será perceptible, y en 4.000 o 5.000 km el ahorro podría suponer el equivalente un depósito de combustible completo.

Evita los acelerones, y evita revolucionar el motor en exceso. Si estás circulando por ciudad, tus pastillas de freno y tus pasajeros también lo agradecerán. No te estoy pidiendo que circules siempre en la marcha más larga, te estoy sugiriendo que aceleres de forma gradual y anticipes tu conducción al entorno y al tráfico. No solo conduciendo más lentamente se ahorra combustible, se puede ahorrar aún más combustible conduciendo de forma suave

Conducción eficiente no es igual a conducción lenta o aburrida. De hecho, es todo un desafío para el conducir.

La anticipación lo es todo en la conducción eficiente. Estoy cansado de ver cómo mucha gente no usa el freno motor adecuadamente, especialmente en ciudad. Si un semáforo se ha puesto en rojo a doscientos metros – o un camión de reparto está bloqueando la calle – decelera suavemente usando el freno motor, no sigas acelerando para dar un frenazo a escasos metros del paso de cebra: no ahorrarás ni un solo segundo y desgastarás tu coche de forma acelerada.

Si utilizas el freno motor ahorrarás combustible
Si utilizas el freno motor ahorrarás combustible

Cuando usamos la retención del motor, la mecánica no inyecta un solo mililitro de combustible, aunque el cuentavueltas supere las 5.000 rpm. Es especialmente importante en bajadas prolongadas, así como en conducción por carreteras secundarias. Otro ejemplo: en vez de frenar con fuerza antes de entrar en una zona urbana, deja que el coche se vaya poco a poco frenando: no gastarás nada de combustible y llegarás a la señal de 50 km/h a la velocidad adecuada. Es sentido común – en ocasiones, el menos común de los sentidos.

Al ralentí, el motor consume combustible. Usando el freno motor, ni un solo mililitro es inyectado.

Un último apunte, el freno motor también ayuda a que el coche esté más estable en deceleraciones, y en curva. En muchas ocasiones veo a conductores que se aproximan a un obstáculo, quitan la marcha, frenan, y cuando llegan a la velocidad adecuada, vuelven a meter la marcha. Además de someter a los frenos a un esfuerzo innecesario, están jugando con su seguridad.

2) Usa neumáticos de baja resistencia a la rodadura y con la presión adecuada

Si tu coche es deportivo o circulas habitualmente a ritmos ágiles, nadie va a negar que un compuesto deportivo es tu mejor aliado. No obstante, si quieres bajar el consumo de tu coche, equípalo con neumáticos de baja resistencia a la rodadura. Puedes conocer su eficiencia en su etiquetado: un C o una B ya ofrecen un nivel de fricción bajo. Con estos neumáticos no lograrás reducir en un litro el consumo a los 100 km de tu coche, pero puede que sí en un par de décimas. Además, suelen tener una durabilidad superior a la media

Un buen neumático de baja resistencia a la fricción no tiene por qué descuidar el agarre o su eficacia en lluvia.

Presión adecuada neumáticos
Revisar presión neumáticos ayuda a ahorrar combustible

Montar unos Michelin Energy Saver no sirve de nada si no vigilas su presión en meses. Unos neumáticos con baja presión aumentarán el consumo de combustible, y se desgastarán de forma irregular, además de empeorar el comportamiento del coche. Lleva siempre los neumáticos a la presión recomendada, o un par de décimas por encima de ella. En algunos coches, además de la presión estándar, se recomienda una presión 0,3 o 0,4 bar superior si buscamos una mayor eficiencia en el consumo de combustible – ahora bien, cuidado con sobre-inflarlos.

3) Quita la baca del techo y vacíalo de trastos inútiles. 

Si estamos en plena primavera o en otoño, y desgraciadamente, no vas a volver a subir a esquiar. La baca que llevas en el techo de tu coche aumenta la resistencia aerodinámica que tu motor debe vencer, incrementando el consumo de combustible. Sin embargo, los cofres de techo son mucho peores que las bacas: pueden incrementar hasta en un 20% el consumo del coche. Entendemos que son prácticos en viajes de larga duración, pero si no los vas a usar, no seas perezoso: cuando hayan cumplido su función, desmóntalos.

Cualquier elemento que empeore la aerodinámica del coche aumentará el consumo de combustible. Así de simple.

La carga del maletero aumenta el consumo
La carga del maletero aumenta el consumo

¿Hace cuanto tiempo llevas ese trasto que trajiste de casa de tu madre en el maletero, o esas cosas de la niña que ya no las usa? Está bien llevar una serie de cosas a bordo, pero dentro de un límite sano: no quieres llegar al “síndrome de Diógenes rodante”. Todos los “trastos” que llevamos a bordo de nuestro coche pueden sumar decenas de kilos. Y como sabes, cuando aumenta el peso de un vehículo, aumenta su consumo. No tiene sentido arrastrar kilos extra sin motivo alguno. Además, nunca viene mal ordenar tu coche y vaciar el maletero de trastos.

4) Revisa el estado de tu filtro de aire y no descuides el mantenimiento de la mecánica.

El filtro de aire es uno de los elementos con más influencia directa en el consumo del motor, al menos en lo que al mantenimiento se refiere. Es el que se encarga de que el aire que entra en la admisión del motor está limpio. Este proceso de filtrado acaba obstruyéndolo con los kilómetros, y de hecho, es recomendable su sustitución cada 30.000 km – es sencilla y cuesta apenas 10 o 15 euros. El motor respirará más libremente, y al perder este “cuello de botella”, además de reducir su consumo de combustible, empujará con más fuerza.

Filtro de aire
Filtro de aire

Con un flujo de aire restringido, el motor lo compensa quemando más combustible

El filtro de aire no es el único elemento de tu mecánica que necesita ser vigilado. No conviene descuidar el estado de las bujías, los filtros de combustible – especialmente en coches alimentados por gasóleo – y realizar los cambios de aceite cuando el fabricante lo recomienda. Un aceite limpio y reluciente siempre es más beneficioso para tu motor que un aceite que tendría que haberse cambiado hade 5.000 Km, sucio y cargado de residuos de la combustión. Solo si la salud de tu motor es óptima lograrás que te ofrezca los mejores consumos y prestaciones.

El motivo más habitual para que un coche diésel consuma más de lo habitual es que el filtro de combustible esté en malas condiciones. El estado de todos los filtros del coche suele estar directamente relacionado con esta cuestión.

Filtros

Si nuestro vehículo consume mucha gasolina debemos llevarlo al mecánico para que revise el estado del circuito de encendido y el de alimentación, porque podría haberse desajustado la cantidad de gasolina que quema el motor para funcionar.

rotulas del coche

5) Planifica tus rutas adecuadamente

Imagina que vas a llevar a cabo un viaje de varios cientos de km, y puedes optar por una ruta de autopista o una ruta que combina autovías con carreteras nacionales. Siempre que sus orografías sean similares, el segundo caso será más eficiente que el primero – debido a una velocidad más moderada, principalmente. Conoce las rutas por las que circulas habitualmente, aprende la sincronización de sus semáforos, y en ciertas ocasiones, opta por una ruta más larga que evite un pesado atasco.

Planifica el itinerario
Planifica el itinerario

Antes de emprender un viaje, analiza las alternativas para llegar a tu destino, así como su orografía.

 

Cambiar neumáticos

Los neumáticos en buen estado, conducción segura.

Si revisas la presión de tus neumáticos puedes prevenir posibles desgastes.

Efectos de la presión de inflado
Efecto de la presión de inflado

Talleres MyD  recuerda las precauciones que deben tomarse antes de un viaje largo respecto a los neumáticos. La Asociación Nacional de Distribuidores e Importadores de Neumáticos ha destacado que un gran número de conductores descuidan sus neumáticos, poniendo en grave peligro su seguridad y la de los demás.

Entre sus recomendaciones, destaca:

  1. Revisar que la presión de los neumáticos sea la correcta. Es recomendable aplicar la indicada por el fabricante del vehículo y hacerlo siempre cuando los neumáticos estén fríos.
  2. Tener en cuenta que, si el vehículo va a circular con bastante equipaje, es aconsejable aumentar la presión según fija el fabricante.
  3. Vigilar que el dibujo del neumático
    Profundidad del neumatico
    Profundidad del neumático

    tenga una profundidad superior a 1,6 mm (límite legal establecido). Es aconsejable su cambio cuando la profundidad del dibujo sea inferior a 3 mm. Llevar los neumáticos por debajo del límite legal conlleva una sanción de 200 euros e incluso la inmovilización del vehículo si se verifica que el desgaste del neumático es grave.

  4. Cambiar neumáticos que presenten cortes, deformaciones, daños u otros signos de desgaste.
  5. Revisar la presión de la rueda de repuesto, que debe estar en perfectas condiciones.

    Presión neumaticos
    Revisar presión neumáticos

Circular con unos neumáticos en mal estado aumenta la distancia de frenado, además de incrementar la resistencia a la rodadura y aumentar el consumo de combustible. Por todo ello, Talleres M y D aconseja acudir a un taller legal y especializado para que realice un adecuado mantenimiento de los neumáticos y, de esta forma, garantizar una circulación segura.

viaje

Sabemos que el verano es la época del año en que más desplazamientos de largo recorrido se hacen. Miles de familias utilizan sus coches como medio de transporte para hacer sus viajes recorriendo España o, incluso, en rutas internacionales.

Es por eso que resulta más imprescindible que nunca asegurarnos de contar con un vehículo preparado para asumir la carga de Kilómetros garantizando la seguridad y el confort. Además, los estudios calculan que un mantenimiento correcto del vehículo nos puede hacer ahorrar más de 2.000 euros en averías y consumo de combustible.

Salir de viaje
Salir de viaje

¿Seguro que tienes el coche a punto?

 

En este artículo repasamos los cinco puntos que desde Talleres M&D consideramos que deberías tener en cuenta en la puesta a punto de coche antes de lanzarte a la carretera este verano:

 

  1. Ruedas, frenos y amortiguadores. El triángulo de la seguridad.

Estos tres elementos conforman lo que conocemos como le triángulo de la seguridad. Son las patas sobre las que se sustenta la estabilidad del coche.

Lo primero que tendremos que revisar es la presión de los neumáticos. La mayoría de fabricantes indican los índices adecuados de presión en la parte interior de la tapa del depósito de gasolina, por lo que tan solo tendremos que apuntar esta cifra y comprobar en el taller que nos movemos sobre estos parámetros.

Aún en los neumáticos, comprobaremos también el desgaste del dibujo. En este caso, seguiremos una norma conocida: si los indicadores de banda están por debajo de los 3 milímetros deberemos proceder al cambio. Debemos tener en cuenta que las altas temperaturas del asfalto desgastan el neumático con facilidad, por lo que resulta especialmente importante equipar correctamente las ruedas en verano.

Presión neumaticos
Revisar presión neumáticos

 

En cuanto a los frenos, comprobaremos el desgaste por fricción de las pastillas y del disco. Los expertos recomiendan cambiar las pastillas a los 60.000 kilómetros y los discos a los 80.000. De todos modos, resulta conveniente pasar por el taller para asegurarnos de tener una buena puesta a punto.

Eficiencia de frenada
Frenazo de emergencia

Finalmente, los amortiguadores. Resulta uno de los elementos de seguridad a los que menos atención préstamos. Según un estudio, el 68% de los amortiguadores de los coches en circulación está en buen estado, mientras que el 25% deberían revisarse y el 7% son peligrosos y requieren un cambio. En este caso, deberíamos cambiarlos entre los 65.000 y los 90.000 quilómetros.

 

  1. Aire acondicionado. Confort en la conducción.

Pocas situaciones son menos deseables que salir en verano hacia un largo viaje en coche y que el aire acondicionado nos abandone. Diversos estudios señalan que un 30% de los vehículos que pasan por el taller en verano lo hacen por un avería en el sistema de climatización.

Climatizador
Climatizador

Lo más probable es que no hayamos hecho uso de sus servicios durante el invierno, por lo que resulta necesario comprobar su funcionamiento y carga antes de irnos de vacaciones. Pediremos a nuestro taller que revise tuberías, correas, filtros deshidratantes y el nivel de carga del gas refrigerante para garantizar su buen funcionamiento.

 

  1. Nivel de líquidos. Todo a su justo nivel.

Antes de salir también haremos una revisión general de los niveles de aceite, líquido de frenos, líquido de dirección asistida, así como del agua del limpiaparabrisas.

Niveles de liquido refrigerante
Revisar niveles del liquido refrigerante

 

Además del paso por el taller, podremos hacer una sencilla comprobación previa para asegurarnos que no hay fugas de líquidos en nuestro motor. Si contamos con una plaza de parking, podremos colocar una simple cartón debajo del coche y ver si, por ejemplo, caen gotas de aceite.

 

  1. Luces y limpiaparabrisas. Verlo todo claro.

 

Teniendo en cuenta la cantidad de hora que estaremos al volante, resulta esencial garantizar que todos los elementos que tienen que ver con la visibilidad están en perfectas condiciones.

En una revisión superficial podremos comprobar si tenemos alguna luz fundida o sucia, si el parabrisas funciona con fluidez y si cuenta con suficiente líquido.

Iluminación
Iluminación correcta

 

La temporada de invierno suele ser la de más trabajo para los limpiaparabrisas, dado la cantidad de días de lluvia y nieve que se acumula, por lo que es más que recomendable cambiarlos antes de empezar nuestras vacaciones estivales.

 

  1. Chalecos y triángulos. Y si aún teniendo todo esto en cuenta, algo falla.

Finalmente, nos aseguraremos de contar con todos los dispositivos de señalización obligatorios según el Código de Circulación. En este caso, los chalecos y el dispositivo V-16 homologado a partir del 1 de Julio obligatorio que facilitarán que nos vean en caso de tener que parar en la carretera y evitarán posibles accidentes.

Señal luminosa v-16
Señal luminosa v-16

 

Porque los neumáticos se desgastan

En Talleres M&D queremos explicarte ocho tipos de desgaste, su causa y cómo solucionarlos.

 

Los neumáticos son uno de los elementos de seguridad del coche más importantes, pues suponen el punto de unión entre el vehículo y la carretera. Aunque como conductores podamos seguir una serie de consejos para que nuestros neumáticos duren más, su desgaste es algo que no podemos evitar, y precisamente su desgaste irregular es sinónimo de alguna avería en el vehículo.

 

Conducir con neumáticos desgastados aumenta considerablemente la probabilidad de sufrir un accidente, algo que se incrementa en condiciones de lluvia, nieve o hielo en la carretera. Debemos tener en cuenta que cuando la profundidad del dibujo se encuentra por debajo de 3 mm, el neumático pierde adherencia. Esto implica conducir con menos agarre, un aumento de la distancia de frenado además de tener más posibilidades de sufrir aquaplaning, derrapes y perdida del control del vehículo.

Aguaplaning

 

Por otro lado, no olvidemos que circular con los neumáticos por debajo del mínimo legal, es decir con una profundidad inferior a 1.6 mm no sólo tiene consecuencias económicas, también de seguridad. Además de consumir más y de incrementar el nivel de emisiones del vehículo, también nos exponemos a una cuantiosa multa, e incluso la inmovilización del vehículo si se comprueba que el desgaste del neumático es grave.

Profundidad del neumatico
Midiendo la profundidad del neumatico

 

Llegados a este punto ¿Cuáles son los principales tipos de desgaste irregular en los neumáticos y cómo podemos reconocerlos?

 

Desgaste irregular en los bordes del neumático

 

  • Síntomas: Ambos hombros se encuentran desgastados pero no la parte central
  • Causas: La presión de inflado de inflado insuficiente o circulación con cargas excesivas sin ajustar la presión
  • Soluciones: Ajustar la presión de los neumáticos según indique el fabricante y ajustarla a la carga con la que vayamos a circular. Es conveniente revisar el neumático para ver si ha sufrido algún daño interno

    Efectos de la presión de inflado
    Efecto de la presión de inflado

 

 

Desgaste en el centro del neumático

 

Síntomas: El dibujo del neumático en el centro de la banda de rodadura es menor que en los hombros

  • Causas: Circulación con una presión de inflado excesiva
  • Soluciones: Ajustar la presión de inflado correctamente. Se puede producir el efecto aquaplaning circulando en este estado además de aumentar la distancia de frenado

 

Desgaste irregular en el borde exterior del neumático

 

  • Síntomas: El hombro exterior del neumático se encuentra desgastado
  • Causas: Exceso de caída positiva, ejes sobrecargados
  • Soluciones: Ajustar los parámetros de alineación ajustando la caída o camber

Desgaste irregular en el borde interior del neumático

 

  • Síntomas: El hombro interior del neumático se encuentra desgastado
  • Causas: Exceso de caída negativa, ejes sobrecargados
  • Soluciones: Ajustar los parámetros de alineación ajustando la caída o camber

    Parámetros alineación

 

Desgaste en diagonal sobre el neumático

 

  • Síntomas: Aparecen desgastes en forma diagonal sobre el neumático
  • Causas: La rueda no está rodando de forma uniforme o puede estar rebotando sobre los costados. Las posibles causas son: rodaje suelto, mal montaje del neumático, desequilibrado, amortiguadores desgastados,
  • Soluciones: Ajustar rodajes, verificar el correcto montaje de la rueda y el neumático, comprobar el diseño adecuado del neumático con el vehículo

 

Desgaste puntual en el neumático

 

  • Síntomas: Una zona localizada del neumático se encuentra con el dibujo desgastado
  • Causas: Frenada de emergencia, derrape, fallos en los frenos
  • Soluciones: Revisar el sistema de frenos y verificar que los neumáticos no se han dañado

 

Desgaste irregular de la banda de rodamiento

 

  • Síntomas: La banda de rodamiento presenta desgastes irregulares
  • Causas: Fallos en el sistema ABS, los frenos se bloquean, desequilibrado, llanta deformada o excéntrica, contaminación de agentes químicos,…etc.
  • Soluciones: Equilibrar la rueda, revisar el sistema de suspensión y los parámetros de alineado.

 

Abombamiento del flanco

  • Síntomas: El neumático presenta un abombamiento en el flanco
  • Causas: Un impacto fuerte contra un bordillo, un bache u otro elemento
  • Soluciones: Sustituir el neumático
Mantenimiento preventivo

¿Cómo llevar el mantenimiento de tu coche?

 Casi todo el mundo saber que los coches necesitan un mantenimiento mínimo que pasa por cambiar ciertos elementos: aceite, pastillas de freno, correa de la distribución… Sin embargo, muchas veces pasamos por alto otros mecanismos que también necesitan ser revisados y puestos a punto cada cierto tiempo.

 

En Talleres M&D te contamos los pasos a seguir para llevar correctamente el mantenimiento del coche y, de esta manera, evitar averías.

 

Más vale prevenir que curar, dice el refrán. Esta máxima es válida para casi todo en esta vida y aplicada al mantenimiento del coche lo es, si cabe, más todavía. Cambiar la correa de la distribución, por poner un ejemplo, es una operación que nos llevará varios cientos de euros, pero de no hacerlo podemos provocar una avería de miles de euros o, directamente, tener que enviar nuestro coche al desguace.

Casi todo el mundo sabe que hay que cambiar la correa, el aceite, los neumáticos… pero otros elementos no son tan evidentes y, sin embargo, sustituirlos es igual de importante.

Los consejos que te voy a dar a continuación son generales; lo ideal es que revises el manual de instrucciones de tu coche o el de mantenimiento (también llamado libro de servicio), donde vendrán especificados los planes y, en ocasiones, un «check list» con los puntos que tenemos que revisar y cada cuánto debemos hacerlo.

 

Lo primero que hay que saber es que algunos componentes de tu vehículo no sólo se desgastan con el uso: también con el tiempo, por eso las revisiones periódicas del plan de mantenimiento del coche son cada 10.000 km o un año, por ejemplo. Aunque no llegues a realizar los 10.000 km en un año, deberás inspeccionarlos igualmente.

 

El líquido de frenos, cada 2 años

Éste es uno de los elementos que envejece con el tiempo más que con los kilómetros. La mayoría de los líquidos de freno que se emplea en el automóvil son compuestos de un alcohol hidrófilo (sus moléculas tienen gran afinidad por las de agua); esto hace que vaya absorbiendo el agua que hay en el ambiente, lo que produce 2 efectos muy peligrosos:

  • Baja el punto de ebullición, por lo que hierve a menos temperatura y podemos quedarnos sin frenos por un exceso de calor bajando un puerto: el pedal se vuelve esponjoso y apenas detiene el coche. Se conoce como fadding del líquido de frenos.
  • El agua favorece la formación de óxidos y puede emulsionar el líquido, produciendo averías en el sistema de frenado.

 

Liquido de Frenos

Tener un accidente o reparar un cuerpo de válvulas del ABS es infinitamente más caro que cambiar (ineludiblemente) el líquido de frenos en un plazo máximo de dos años. Un litro de DOT 4 cuesta unos 10 euros y una hora de mano de obra; un grupo hidráulico puede multiplicar por 30 ese importe.

El mismo fluido suele emplearse para el mecanismo del embrague en los coches con mando hidráulico: debemos sustituirlo también, aprovechando que hacemos lo mismo con el de los frenos.

Filtros: el del aceite y más…

Todo el mundo sabe que al cambiar el aceite se debe sustituir también el filtro (en cada cambio, no cada dos, como he visto a veces en algún taller… el precio medio de un filtro de aceite es de 12 euros, por esa cantidad no merece la pena ensuciar el aceite nuevo haciéndolo pasar por un filtro viejo). Aunque es el más conocido, no es el único filtro del coche.

Filtros

Es sorprendente que hasta 1978 a nadie (fue Saab) se le ocurriera que si se pone un filtro de aire en el motor para no dañar los cilindros por la entrada de impurezas, no sería mala idea «tamizar» el aire que respiran los pasajeros, bastante más importantes que un propulsor. Así, la marca sueca fue pionera al incorporar un filtro en la entrada de aire al habitáculo.

Dichos filtros se colman rápidamente (sobre todo en las ciudades), porque para aumentar su efectividad están cargados electroestáticamente con el fin de atrapar el polvo, polen, etc. Se deben sustituir cada año. Si alguna vez ves el estado en el que se suelen encontrar, entenderás el trabajo tan importante que cumplen. Además, un filtro del habitáculo en mal estado puede provocar averías en el sistema de climatización, malos olores y un mayor consumo energético -al reducir el flujo de aire-.

 

 

Guía de mantenimiento del coche: ¿cuándo debemos cambiar los filtros?

  • Filtro de aceite:se debe cambiar cada vez que se sustituya el propio aceite; en un coche moderno suele ser cada año o 20.000 km, lo que antes alcancemos. En modelos más veteranos, el cambio debe hacerse cada 10.000 km: consulta el plan de mantenimiento de tu vehículo.
  • Filtro de aire motor: muchas veces basta con limpiarlo y «soplarlo»; se debe revisar al menos una vez al año, aunque suele aguantar más, dependiendo de lo polvorienta que sea la zona en la que nos movamos habitualmente.
  • Filtro de combustible:lo normal es que se sustituya cada 4 años o 60.000 km, es muy importante en los motores modernos de inyección directa de gasolina, con el fin de evitar daños en la bomba de alta presión e inyectores.
  • Filtro de aire del habitáculo: se debe cambiar una vez al año, así evitaremos la proliferación de ácaros y alergias.
  • Filtro de aceite en la caja de cambios automática: es vital para la vida de la caja de cambios, se debe cambiar junto con el fluido hidráulico cada 60.000 km.

Mantenimiento del coche: los líquidos caducan

En el coche hay varios fluidos que envejecen con los kilómetros, pero también los cambios de temperatura, la suciedad y el tiempo terminan por hacer que pierdan sus propiedades, por lo que es conveniente su sustitución.

Niveles de liquido refrigerante
Revisar niveles del liquido refrigerante
  • Líquido refrigerante: actualmente se emplean refrigerantes orgánicos que son «de por vida». Sin embargo, no está de más cambiarlo y hacer un flushing (limpieza con otro líquido) del circuito de refrigeración para mantenerlo en perfecto estado. En mi opinión, debe hacerse cada 10 años. Si tu coche tiene más edad y utiliza un anticongelante de los convencionales, basado en glicol, debes sustituirlo cada 2 o 4 años como máximo; de lo contrario pierde propiedades y puede romper el bloque motor al helarse… o provocar calentones en verano, reparaciones que pueden multiplicar por 100 el precio del anticongelante.
  • Aceite del motor: en los coches modernos se ha alargado mucho el intervalo para el cambio de aceite. Un buen aceite sintético puede superar fácilmente los 15.000 km (aunque debes revisar el nivel cada 1.000 km o mensualmente). El libro de mantenimiento te indicará el período recomendado. Síguelo a rajatabla.
  • Aceite del diferencial y caja de cambios manual: estos fluidos vienen marcados en el manual del coche como «sin mantenimiento»; en teoría deberían durar toda la vida. Yo no estoy muy de acuerdo con esta afirmación y te recomiendo sinceramente que los cambies cada 100.000 km o 10 años.
  • Líquido de transmisiones automáticas: es importantísimo reemplazar el aceite en las cajas de cambio automáticas, sobre todo en las que funcionan con un convertidor de par, pues alcanzan temperaturas importantes. No te ahorres ni un céntimo en un líquido de mala calidad o en alargar su sustitución, ya que la reparación de una caja de cambios automática puede ser ruinosa. Lo normal es que se deba sustituir cada 60.000 km o 5 años como máximo, pero consulta el manual de tu coche.
  • Líquido de servodirección: poco a poco, las direcciones eléctricas están haciendo desaparecer las de asistencia hidráulica, pero aún existen y debes cambiar el líquido cada 100.000 km o 10 años para evitar averías en los retenes.
  • Líquido LHM Citroën: la excepcional suspensión hidroneumática de Citroën necesita tener en perfecto estado el líquido LHM para evitar problemas. Sigue el plan de mantenimiento al pie de la letra.

 

Periféricos del motor

 

Hay elementos en el motor que se deben cambiar para prevenir roturas que nos puedan dejar tirados o provocar averías graves. Es muy triste ver cómo tu viaje se va al traste cuando la grúa se lleva tu coche con algo tan banal como una correa del alternador rota. Suelen ser piezas cuyo coste es relativamente barato y que compensa con creces anticiparse a su fallo.

Correa Alternador

  • Correa de auxiliares: el movimiento giratorio del cigüeñal se emplea para más cosas que desplazar las ruedas del coche; también acciona elementos como el alternador, la bomba del agua, el compresor del aire acondicionado, etc. En algunos automóviles es una única correa la que mueve todos los auxiliares, en otros hay varias correas. Lo normal es que se cambien cada 100.000 km, pero no está de más que las revises cada año por si hay grietas o se han manchado con aceite, que las daña. Si oyes una especie de chillido al acelerar, lo más probable es que la correa esté patinando y pueda romperse, dejándote tirado o provocando averías graves.

 

 

  • Termostato del refrigerante: el termostato se encarga de abrir el paso del agua de refrigeración del motor al radiador para que se enfríe. Si se estropea, el agua no se refresca y podemos romper la junta de culata o incluso gripar la mecánica. Apenas cuesta 40 euros, cámbialo cada 10 años o 100.000 km.
  • Bomba de agua: es una gran olvidada hasta que falla y tenemos un problema. Puede durar toda la vida, pero merece la pena cambiarla antes de llevarnos un susto, sobre todo cuando nuestro coche la mueve mediante la misma correa que la distribución: en este caso, una bomba de agua gripada puede hacer saltar la distribución. Sustitúyela junto con la correa de distribución siempre.
  • Correa de distribución: es vital no apurar su cambio, mejor antes que después de la recomendación del fabricante. Lo normal es que vengan preparadas para ser reemplazadas cada 100.000 km o 6 años, pero revisa el manual de tu coche: sus intervalos de sustitución varían entre marcas.
  • Manguitos y tubos de goma: los motores modernos parecen más la obra de un fontanero que de un mecánico, están llenos de tubos y mangueras por las que circulan refrigerante, aire, gasolina… Con el tiempo, los manguitos pierden rigidez y se hinchan; además, se vuelven quebradizos. Comprueba su estado con frecuencia y empieza a «sospechar» a partir de los 10 años o 200.000 km. Muchos problemas de fallos de inyección se deben a tomas de aire provocadas por grietas en las tuberías correspondientes del propulsor, no serás el primero que cambia un caudalímetro de más de 500 euros por culpa de una pequeña fisura en un tubito de goma de apenas 4 euros. Revísalos y sustitúyelos al menor síntoma de vejez.

 

Mantenimiento vehículo

Todos sabemos que hoy en día conducir un coche es caro. Desde la idea romántica de un “me gusta conducir” hasta la adquisición del vehículo debemos tener en cuenta muchas variables porque se van a traducir en dinero en el corto, medio y largo plazo. El carnet es costoso, la compra del coche…. pero el mantenimiento correcto del automóvil requiere también un desembolso que, a la larga, acabará ahorrándonos dinero y, sobre todo, muchos disgustos.

Se puede leer en muchas entradas en internet artículos relacionados con el mantenimiento pero nos llama la atención una nota puesta en conocimiento por la Dirección General de Tráfico: la mayoría de los accidentes provocados por el vehículo se debe al factor humano pero en muchos casos podrían haberse evitado si se hubiera llevado a cabo un correcto mantenimiento del coche.

Son frecuentes los fallos en el sistema de frenado del vehículo y los motivados por el reventón de la rueda (que podría haberse evitado simplemente con haber mirado la presión del neumático y la profundidad del dibujo).

De esta forma podremos distinguir entre 3 tipos principales de mantenimiento:

 

Mantenimiento correctivo

Durante las tareas de mantenimiento correctivo tienen cabida las reparaciones o sustituciones de aquellos componentes del vehículo que han dejado de funcionar o ya no lo hacen adecuadamente.

 

Mantenimiento preventivo

El mantenimiento preventivo se refiere al seguimiento de las instrucciones del fabricante en las que se indica los espacios de tiempo o kilometraje en los que se deben sustituir ciertas partes del vehículo o cada cuánto deben ser revisadas.

Mantenimiento
Mantenimiento

 

Mantenimiento predictivo:

Hace referencia a aquel que convierte al propietario en observador, es decir, saber reconocer por los propios medios y sentidos si ha de realizarse alguna reparación antes de que el componente llegue a fallar.

 

Mantenimiento preventivo
Mantenimiento predictivo

 

La mayor parte del mantenimiento puede ser realizado por el mismo propietario si éste dispone de los medios y herramientas adecuadas. Será capaz de realizar comprobaciones tales como la revisión de la presión de los neumáticos (que debe realizarse mensualmente), observar el nivel del líquido de frenos, o verificar si el sistema de alumbrado del vehículo funciona correctamente.

Mantenimiento
Mantenimiento especializado

Sin embargo, hay apartados del mantenimiento que requieren el uso de mano de obra especializada, por lo que puede ser necesario acudir a un taller especializado, y no se debe escatimar a la hora de escogerlo ni optar por materiales de inferior calidad para abaratar el precio de la reparación. Hay que recordar que un buen mantenimiento puede salvar no sólo la vida del coche, sino también la de su propio conductor y su familia – en muchos casos –, así como la de otros conductores que circulen por la carretera.

No obstante, el mantenimiento del vehículo está a la altura, sin lugar a dudas, de otras precauciones que hay que adoptar cuando nos ponemos al volante, como no consumir alcohol ni drogas o prescindir de la conducción cuando nos sentimos fatigados, pues un coche bien engrasado y puesto a punto podrá responder de manera muy insatisfactoria sí, desgraciadamente, el conductor del mismo no está en plenas facultades y por ello provoca un accidente o siniestro.

aguaplaning

En época de lluvias hay que prestar más atención a la conducción porque la adherencia de los neumáticos con el asfalto se reduce y esto puedo provocar el temido aquaplaning. Y aquí encontramos uno de los motivos por los que los neumáticos son tan importantes en un vehículo. Es el único punto de contacto con suelo y del cual depende el agarre al suelo, la distancia de frenado y la capacidad de evacuar agua.

¿Qué es el aquaplaning?

El aquaplaning se produce cuando el neumático pasa por encima de una capa gruesa de agua perdiendo el contacto con el asfalto, los neumáticos pierden agarre y se quedan flotando sobre el agua, deslizando de forma incontrolada.

La consecuencia de esta pérdida de adherencia es que el conductor deja de tener el control sobre el vehículo y no puede ni girar ni frenar.

Esto es debido a que el neumático es incapaz de evacuar todo el agua acumulada, algo que se puede ver favorecido por un mal estado del neumático.

 

Causas del aquaplaning

  • Sin duda el mal estado del asfalto de una vía aumenta el riesgo de aquaplaning. Si el drenaje no es adecuado, el pavimento está hundido o tiene irregularidades es más fácil que se produzcan balsas de agua. No es extraño ver cómo se acumula el agua en determinadas zonas de una rotonda, en los laterales de la carretera…

 

  • Si ante esta situación añadimos que nuestro vehículo monta neumaticos en mal estado, es decir, con el dibujo desgastado o la presión incorrecta, el riesgo de sufrir aquaplaning y perder el control al volante aumenta porque su capacidad de evacuar agua será menor. Recordamos que por ley la profundidad del dibujo del neumático no puede ser inferior a 1,6 milímetros, aunque los fabricantes recomiendan cambiar los neumáticos cuando baja de los 2 milímetros.  
  • La velocidad a la que circulemos también afecta. Hay más posibilidades de sufrir aquaplaning cuando pasamos por el charco a velocidad elevada. En este caso el agua se acumula en la parte delantera de los neumáticos y puede llegar a elevarlos sobre el asfalto. En cambio, a baja velocidad los neumáticos tienen más posibilidades de golpear el agua acumulada, evacuándola correctamente.

 

  • Cuando el agua acumulada se mezcla con aceite, arenilla o sal, también hay más riesgo de deslizamiento.

 

Cómo reaccionar ante el aquaplaning

 

  • Lo más prudente y recomendable es conducir muy concentrado ante una situación de lluvia o suelo mojado porque así tendrás más posibilidad de anticiparte en el caso de que te aproximes a un charco o balsa de agua. Lo primero que tienes que hacer es reducir la velocidad para intentar evitarlos o en su defecto, ayudar al neumático a evacuar el agua.

    aguaplaning
    Aguaplaning

 

 

  • Si aún así no se evita el deslizamiento y se produce el aquaplaning, ¡es momento de actuar! Esto es lo que tienes que hacer: levanta el pie del acelerador, pisa el embrague, pon recta la dirección, sujeta con fuerza el volante y nunca frenes. Una vez consigas salir del agua y tu coche consiga adherencia, podrás continuar con la conducción normal.

 

 

  • Si al pasar por la balsa de agua el eje trasero pierde tracción-lo que se denomina sobreviraje-: debes girar el volante hacia el lado donde se está produciendo el derrape (un contravolante) para que el coche de nuevo esté situado en línea recta. A continuación acelera con suavidad.