Aire acondicionado

Carga de aire acondicionado, compresor y climatizador

viaje

Sabemos que el verano es la época del año en que más desplazamientos de largo recorrido se hacen. Miles de familias utilizan sus coches como medio de transporte para hacer sus viajes recorriendo España o, incluso, en rutas internacionales.

Es por eso que resulta más imprescindible que nunca asegurarnos de contar con un vehículo preparado para asumir la carga de Kilómetros garantizando la seguridad y el confort. Además, los estudios calculan que un mantenimiento correcto del vehículo nos puede hacer ahorrar más de 2.000 euros en averías y consumo de combustible.

Salir de viaje
Salir de viaje

¿Seguro que tienes el coche a punto?

 

En este artículo repasamos los cinco puntos que desde Talleres M&D consideramos que deberías tener en cuenta en la puesta a punto de coche antes de lanzarte a la carretera este verano:

 

  1. Ruedas, frenos y amortiguadores. El triángulo de la seguridad.

Estos tres elementos conforman lo que conocemos como le triángulo de la seguridad. Son las patas sobre las que se sustenta la estabilidad del coche.

Lo primero que tendremos que revisar es la presión de los neumáticos. La mayoría de fabricantes indican los índices adecuados de presión en la parte interior de la tapa del depósito de gasolina, por lo que tan solo tendremos que apuntar esta cifra y comprobar en el taller que nos movemos sobre estos parámetros.

Aún en los neumáticos, comprobaremos también el desgaste del dibujo. En este caso, seguiremos una norma conocida: si los indicadores de banda están por debajo de los 3 milímetros deberemos proceder al cambio. Debemos tener en cuenta que las altas temperaturas del asfalto desgastan el neumático con facilidad, por lo que resulta especialmente importante equipar correctamente las ruedas en verano.

Presión neumaticos
Revisar presión neumáticos

 

En cuanto a los frenos, comprobaremos el desgaste por fricción de las pastillas y del disco. Los expertos recomiendan cambiar las pastillas a los 60.000 kilómetros y los discos a los 80.000. De todos modos, resulta conveniente pasar por el taller para asegurarnos de tener una buena puesta a punto.

Eficiencia de frenada
Frenazo de emergencia

Finalmente, los amortiguadores. Resulta uno de los elementos de seguridad a los que menos atención préstamos. Según un estudio, el 68% de los amortiguadores de los coches en circulación está en buen estado, mientras que el 25% deberían revisarse y el 7% son peligrosos y requieren un cambio. En este caso, deberíamos cambiarlos entre los 65.000 y los 90.000 quilómetros.

 

  1. Aire acondicionado. Confort en la conducción.

Pocas situaciones son menos deseables que salir en verano hacia un largo viaje en coche y que el aire acondicionado nos abandone. Diversos estudios señalan que un 30% de los vehículos que pasan por el taller en verano lo hacen por un avería en el sistema de climatización.

Climatizador
Climatizador

Lo más probable es que no hayamos hecho uso de sus servicios durante el invierno, por lo que resulta necesario comprobar su funcionamiento y carga antes de irnos de vacaciones. Pediremos a nuestro taller que revise tuberías, correas, filtros deshidratantes y el nivel de carga del gas refrigerante para garantizar su buen funcionamiento.

 

  1. Nivel de líquidos. Todo a su justo nivel.

Antes de salir también haremos una revisión general de los niveles de aceite, líquido de frenos, líquido de dirección asistida, así como del agua del limpiaparabrisas.

Niveles de liquido refrigerante
Revisar niveles del liquido refrigerante

 

Además del paso por el taller, podremos hacer una sencilla comprobación previa para asegurarnos que no hay fugas de líquidos en nuestro motor. Si contamos con una plaza de parking, podremos colocar una simple cartón debajo del coche y ver si, por ejemplo, caen gotas de aceite.

 

  1. Luces y limpiaparabrisas. Verlo todo claro.

 

Teniendo en cuenta la cantidad de hora que estaremos al volante, resulta esencial garantizar que todos los elementos que tienen que ver con la visibilidad están en perfectas condiciones.

En una revisión superficial podremos comprobar si tenemos alguna luz fundida o sucia, si el parabrisas funciona con fluidez y si cuenta con suficiente líquido.

Iluminación
Iluminación correcta

 

La temporada de invierno suele ser la de más trabajo para los limpiaparabrisas, dado la cantidad de días de lluvia y nieve que se acumula, por lo que es más que recomendable cambiarlos antes de empezar nuestras vacaciones estivales.

 

  1. Chalecos y triángulos. Y si aún teniendo todo esto en cuenta, algo falla.

Finalmente, nos aseguraremos de contar con todos los dispositivos de señalización obligatorios según el Código de Circulación. En este caso, los chalecos y el dispositivo V-16 homologado a partir del 1 de Julio obligatorio que facilitarán que nos vean en caso de tener que parar en la carretera y evitarán posibles accidentes.

Señal luminosa v-16
Señal luminosa v-16

 

Mantenimiento preventivo

¿Cómo llevar el mantenimiento de tu coche?

 Casi todo el mundo saber que los coches necesitan un mantenimiento mínimo que pasa por cambiar ciertos elementos: aceite, pastillas de freno, correa de la distribución… Sin embargo, muchas veces pasamos por alto otros mecanismos que también necesitan ser revisados y puestos a punto cada cierto tiempo.

 

En Talleres M&D te contamos los pasos a seguir para llevar correctamente el mantenimiento del coche y, de esta manera, evitar averías.

 

Más vale prevenir que curar, dice el refrán. Esta máxima es válida para casi todo en esta vida y aplicada al mantenimiento del coche lo es, si cabe, más todavía. Cambiar la correa de la distribución, por poner un ejemplo, es una operación que nos llevará varios cientos de euros, pero de no hacerlo podemos provocar una avería de miles de euros o, directamente, tener que enviar nuestro coche al desguace.

Casi todo el mundo sabe que hay que cambiar la correa, el aceite, los neumáticos… pero otros elementos no son tan evidentes y, sin embargo, sustituirlos es igual de importante.

Los consejos que te voy a dar a continuación son generales; lo ideal es que revises el manual de instrucciones de tu coche o el de mantenimiento (también llamado libro de servicio), donde vendrán especificados los planes y, en ocasiones, un «check list» con los puntos que tenemos que revisar y cada cuánto debemos hacerlo.

 

Lo primero que hay que saber es que algunos componentes de tu vehículo no sólo se desgastan con el uso: también con el tiempo, por eso las revisiones periódicas del plan de mantenimiento del coche son cada 10.000 km o un año, por ejemplo. Aunque no llegues a realizar los 10.000 km en un año, deberás inspeccionarlos igualmente.

 

El líquido de frenos, cada 2 años

Éste es uno de los elementos que envejece con el tiempo más que con los kilómetros. La mayoría de los líquidos de freno que se emplea en el automóvil son compuestos de un alcohol hidrófilo (sus moléculas tienen gran afinidad por las de agua); esto hace que vaya absorbiendo el agua que hay en el ambiente, lo que produce 2 efectos muy peligrosos:

  • Baja el punto de ebullición, por lo que hierve a menos temperatura y podemos quedarnos sin frenos por un exceso de calor bajando un puerto: el pedal se vuelve esponjoso y apenas detiene el coche. Se conoce como fadding del líquido de frenos.
  • El agua favorece la formación de óxidos y puede emulsionar el líquido, produciendo averías en el sistema de frenado.

 

Liquido de Frenos

Tener un accidente o reparar un cuerpo de válvulas del ABS es infinitamente más caro que cambiar (ineludiblemente) el líquido de frenos en un plazo máximo de dos años. Un litro de DOT 4 cuesta unos 10 euros y una hora de mano de obra; un grupo hidráulico puede multiplicar por 30 ese importe.

El mismo fluido suele emplearse para el mecanismo del embrague en los coches con mando hidráulico: debemos sustituirlo también, aprovechando que hacemos lo mismo con el de los frenos.

Filtros: el del aceite y más…

Todo el mundo sabe que al cambiar el aceite se debe sustituir también el filtro (en cada cambio, no cada dos, como he visto a veces en algún taller… el precio medio de un filtro de aceite es de 12 euros, por esa cantidad no merece la pena ensuciar el aceite nuevo haciéndolo pasar por un filtro viejo). Aunque es el más conocido, no es el único filtro del coche.

Filtros

Es sorprendente que hasta 1978 a nadie (fue Saab) se le ocurriera que si se pone un filtro de aire en el motor para no dañar los cilindros por la entrada de impurezas, no sería mala idea «tamizar» el aire que respiran los pasajeros, bastante más importantes que un propulsor. Así, la marca sueca fue pionera al incorporar un filtro en la entrada de aire al habitáculo.

Dichos filtros se colman rápidamente (sobre todo en las ciudades), porque para aumentar su efectividad están cargados electroestáticamente con el fin de atrapar el polvo, polen, etc. Se deben sustituir cada año. Si alguna vez ves el estado en el que se suelen encontrar, entenderás el trabajo tan importante que cumplen. Además, un filtro del habitáculo en mal estado puede provocar averías en el sistema de climatización, malos olores y un mayor consumo energético -al reducir el flujo de aire-.

 

 

Guía de mantenimiento del coche: ¿cuándo debemos cambiar los filtros?

  • Filtro de aceite:se debe cambiar cada vez que se sustituya el propio aceite; en un coche moderno suele ser cada año o 20.000 km, lo que antes alcancemos. En modelos más veteranos, el cambio debe hacerse cada 10.000 km: consulta el plan de mantenimiento de tu vehículo.
  • Filtro de aire motor: muchas veces basta con limpiarlo y «soplarlo»; se debe revisar al menos una vez al año, aunque suele aguantar más, dependiendo de lo polvorienta que sea la zona en la que nos movamos habitualmente.
  • Filtro de combustible:lo normal es que se sustituya cada 4 años o 60.000 km, es muy importante en los motores modernos de inyección directa de gasolina, con el fin de evitar daños en la bomba de alta presión e inyectores.
  • Filtro de aire del habitáculo: se debe cambiar una vez al año, así evitaremos la proliferación de ácaros y alergias.
  • Filtro de aceite en la caja de cambios automática: es vital para la vida de la caja de cambios, se debe cambiar junto con el fluido hidráulico cada 60.000 km.

Mantenimiento del coche: los líquidos caducan

En el coche hay varios fluidos que envejecen con los kilómetros, pero también los cambios de temperatura, la suciedad y el tiempo terminan por hacer que pierdan sus propiedades, por lo que es conveniente su sustitución.

Niveles de liquido refrigerante
Revisar niveles del liquido refrigerante
  • Líquido refrigerante: actualmente se emplean refrigerantes orgánicos que son «de por vida». Sin embargo, no está de más cambiarlo y hacer un flushing (limpieza con otro líquido) del circuito de refrigeración para mantenerlo en perfecto estado. En mi opinión, debe hacerse cada 10 años. Si tu coche tiene más edad y utiliza un anticongelante de los convencionales, basado en glicol, debes sustituirlo cada 2 o 4 años como máximo; de lo contrario pierde propiedades y puede romper el bloque motor al helarse… o provocar calentones en verano, reparaciones que pueden multiplicar por 100 el precio del anticongelante.
  • Aceite del motor: en los coches modernos se ha alargado mucho el intervalo para el cambio de aceite. Un buen aceite sintético puede superar fácilmente los 15.000 km (aunque debes revisar el nivel cada 1.000 km o mensualmente). El libro de mantenimiento te indicará el período recomendado. Síguelo a rajatabla.
  • Aceite del diferencial y caja de cambios manual: estos fluidos vienen marcados en el manual del coche como «sin mantenimiento»; en teoría deberían durar toda la vida. Yo no estoy muy de acuerdo con esta afirmación y te recomiendo sinceramente que los cambies cada 100.000 km o 10 años.
  • Líquido de transmisiones automáticas: es importantísimo reemplazar el aceite en las cajas de cambio automáticas, sobre todo en las que funcionan con un convertidor de par, pues alcanzan temperaturas importantes. No te ahorres ni un céntimo en un líquido de mala calidad o en alargar su sustitución, ya que la reparación de una caja de cambios automática puede ser ruinosa. Lo normal es que se deba sustituir cada 60.000 km o 5 años como máximo, pero consulta el manual de tu coche.
  • Líquido de servodirección: poco a poco, las direcciones eléctricas están haciendo desaparecer las de asistencia hidráulica, pero aún existen y debes cambiar el líquido cada 100.000 km o 10 años para evitar averías en los retenes.
  • Líquido LHM Citroën: la excepcional suspensión hidroneumática de Citroën necesita tener en perfecto estado el líquido LHM para evitar problemas. Sigue el plan de mantenimiento al pie de la letra.

 

Periféricos del motor

 

Hay elementos en el motor que se deben cambiar para prevenir roturas que nos puedan dejar tirados o provocar averías graves. Es muy triste ver cómo tu viaje se va al traste cuando la grúa se lleva tu coche con algo tan banal como una correa del alternador rota. Suelen ser piezas cuyo coste es relativamente barato y que compensa con creces anticiparse a su fallo.

Correa Alternador

  • Correa de auxiliares: el movimiento giratorio del cigüeñal se emplea para más cosas que desplazar las ruedas del coche; también acciona elementos como el alternador, la bomba del agua, el compresor del aire acondicionado, etc. En algunos automóviles es una única correa la que mueve todos los auxiliares, en otros hay varias correas. Lo normal es que se cambien cada 100.000 km, pero no está de más que las revises cada año por si hay grietas o se han manchado con aceite, que las daña. Si oyes una especie de chillido al acelerar, lo más probable es que la correa esté patinando y pueda romperse, dejándote tirado o provocando averías graves.

 

 

  • Termostato del refrigerante: el termostato se encarga de abrir el paso del agua de refrigeración del motor al radiador para que se enfríe. Si se estropea, el agua no se refresca y podemos romper la junta de culata o incluso gripar la mecánica. Apenas cuesta 40 euros, cámbialo cada 10 años o 100.000 km.
  • Bomba de agua: es una gran olvidada hasta que falla y tenemos un problema. Puede durar toda la vida, pero merece la pena cambiarla antes de llevarnos un susto, sobre todo cuando nuestro coche la mueve mediante la misma correa que la distribución: en este caso, una bomba de agua gripada puede hacer saltar la distribución. Sustitúyela junto con la correa de distribución siempre.
  • Correa de distribución: es vital no apurar su cambio, mejor antes que después de la recomendación del fabricante. Lo normal es que vengan preparadas para ser reemplazadas cada 100.000 km o 6 años, pero revisa el manual de tu coche: sus intervalos de sustitución varían entre marcas.
  • Manguitos y tubos de goma: los motores modernos parecen más la obra de un fontanero que de un mecánico, están llenos de tubos y mangueras por las que circulan refrigerante, aire, gasolina… Con el tiempo, los manguitos pierden rigidez y se hinchan; además, se vuelven quebradizos. Comprueba su estado con frecuencia y empieza a «sospechar» a partir de los 10 años o 200.000 km. Muchos problemas de fallos de inyección se deben a tomas de aire provocadas por grietas en las tuberías correspondientes del propulsor, no serás el primero que cambia un caudalímetro de más de 500 euros por culpa de una pequeña fisura en un tubito de goma de apenas 4 euros. Revísalos y sustitúyelos al menor síntoma de vejez.

 

Aire Acondicionado

La llegada del verano pone en alerta a los componentes de los vehículos.

Uno de los sistemas que más se utilizan es el aire acondicionado o el climatizador. Elementos indispensables para mantener el habitáculo en una temperatura óptima y que, tras varios meses de invierno, ha pasado un largo tiempo sin funcionar.

Desde Talleres M&D recomendamos, con la llegada del calor, revisar el sistema de aire acondicionado, en previsión de los largos trayectos que se recorren

En primer lugar, es necesario que el sistema de aire acondicionado tenga un correcto mantenimiento, algo que no es usual en los conductores al tratarse de un componente que solo se utiliza unos pocos meses al año. Cambiar los filtros permitirá que no pierda potencia ni sufra averías y será una de las operaciones de mantenimiento que más se realicen en los talleres estos meses. Lo más recomendable es sustituir estas piezas cada 15.000 kilómetros.

Filtros para el habitaculo y el aire acondicionado
Cambiar los filtros del habitáculo son importantes par el buen funcionamiento del Aire Acondicionado

Por otro lado, también se debe comprobar que todos los componentes del sistema de aire acondicionado están en óptimas condiciones para, por un lado su correcto funcionamiento, y por otro, no elevar el consumo del vehículo más de lo necesario. Su funcionamiento recae sobre todo en el compresor (que se acopla al giro del motor) y puede llegar a elevar el consumo de combustible en torno a un 5%.

Defectos tanto en el propio compresor como en el condensador, la válvula de expansión o el evaporador puede forzar el propio motor, elevar su consumo y causar averías.

Aire Acondicionado
Aire Acondicionado

Si sigues estas 10 Claves sobre el aire acondicionado del coche, no te quedarás helado al encenderlo y ver que no enfría.

Si quieres sacar el máximo del aire acondicionado del coche, mantenimiento y consejos sobre su uso son igual de importantes y es que, cuando los termómetros pasan de 30 grados, conducir sin enfriar el ambiente no sólo es incómodo, también peligroso, así que toma nota, Talleres M&D te da las 10 claves del aire acondicionado del coche.

No es que nos hayamos vuelto demasiado ‘comodones’, pero a estas alturas conducir en verano sin un habitáculo bien refrigerado es casi impensable (y hasta peligroso). De ahí que sobre el aire acondicionado del coche: mantenimiento y consejos son igual de importantes de observar.

  1. El mantenimiento del aire acondicionado

Este no es un asunto estival ni mucho menos. Hay una tarea muy sencilla con la que, al menos, asegurarte de que sigue funcionando como el último día del verano. Enciende el aire acondicionado una vez al mes. Así evitarás que se resequen los conductos y, sobre todo, que proliferen moho y bacterias en su interior que, como podrás leer un poco más abajo son los que causan los malos olores en el coche.

Enciende el Aire Acondicionado al menos una vez al mes
Enciende el aire acondicionado una vez al mes
  1. Diagnóstico del aire acondicionado

Hay muchos motivos por los que el climatizador puede no enfriar como es debido, aunque siempre ten en cuenta que cuanto más calor haga fuera, más le costará enfriar el coche. Sin embargo, si aún así no notas fresquito, introduce un termómetro por alguna de las salidas de aire y espera unos 10 minutos, si tras ese tiempo marca la misma temperatura que tienes seleccionada, a lo mejor es que le falta fuerza. Esto puede deberse a un problema en el compresor o a que el filtro del habitáculo está obstruido por la suciedad.

  1. Cambia el filtro del habitáculo

Cambiar el filtro del habitáculo del coche y con él te aseguras que el aire que entra al interior del coche está libre de polen y otras partículas contaminantes. Además, cuando está obstruido el flujo de aire que deja pasar a su través es cada vez menor, así que al cambiarlo deberías notar salir más cantidad de aire.

  1. Mal olor en el coche

Si te llega mal olor de las salidas del aire acondicionado, lo más normal es que mejore mucho el problema al cambiar el filtro. Sin embargo, ese mal olor se debe a que han proliferado hongos y bacterias en los conductos. Con el cambio el filtro puedes inyectar un aerosol fungicida en los conductos del aire, después hay que ponerlo en recirculación con las ventanillas cerradas durante 10 minutos, así eliminas los malos olores del coche, por lo menos, los que se deben al aire acondicionado.

Aire Acondicionado
Aire Acondicionado

     5. Recarga el aire acondicionado

Si ya has hecho todo lo anterior y sigue sin enfriar lo suficiente, te tocará recargar el gas del aire acondicionado. Esta no es una operación que puedas hacer tú mismo, así que deberás acudir al taller. De todas formas, no se trata de algo que deba hacerse cada año y, si es así, es que tienes un problema en alguno de los componentes o una fuga.

Recarga el aire acondicionado
Recarga el aire acondicionado
  1. Revisión del aire acondicionado, cada dos años

Hay quien no lo sabe, pero periódicamente hay que llevar a revisión el aire acondicionado a fondo, en el caso de los coches más viejos, la revisión del aire acondicionado cada dos años es lo más conveniente. Esto te lo tienen que hacer en un taller. Allí comprobarán que el compresor, el evaporador o la válvula de expansión funcionan bien, que no haya fugas y sí, también te lo recargarán de gas.

Además un funcionamiento ineficiente del sistema puede elevar el consumo hasta un 5%. Te dejo un enlace donde lo explicamos

  1. A menos temperatura, más gasto

No es recomendable poner el aire acondicionado a menos de 22 grados, no sólo porque la temperatura bajaría demasiado, también porque supondría un gasto de combustible innecesario. Los expertos apuntan que llevar el A/C por debajo de 20 grados eleva el consumo hasta un 20%. Un último apunte: por si no has seguido estos consejos a tiempo y el aire acondicionado de tu coche no va del todo bien, aquí te dejo un curioso truco para enfriar el coche sin aire acondicionado.

  1. Usar correctamente el aire acondicionado

No abuses del climatizador como norma general. Para enfriar el coche, especialmente si hace mucho calor, inicia la marcha con las ventanillas abiertas y enciende el aire al cabo de uno o dos minutos. Cuando se haya renovado el aire del habitáculo, cierra las ventanillas y pon el climatizador en recirculación, así evitarás tener que enfriar constantemente el aire del exterior. Una vez el coche haya alcanzado la temperatura que buscas, ya puedes seleccionar que entre el aire de fuera, así además de enfriar el coche más rápido, gastarás menos energía en ello.

  1. Mantenimiento del aire acondicionado, el radiador

El aire que entra en el habitáculo pasar por el radiador del coche, por eso de vez, pero muy de vez en cuando, conviene echarle un vistazo. Levanta el capó y límpialo si está accesible, puede estar casi obturado por insectos o suciedad, lo que influye negativamente en el aire y en otros sistema del coche. Para ello, utiliza agua tibia, después ábrelo y comprueba el nivel de líquido refrigerante, revisa los conductos y manguetas y comprueba que las correas están firmes. El sistema de refrigeración del coche debe revisarse en taller periódicamente porque el líquido puede perder sus características, aunque esto es algo que resulta mucho más delicado de cara al invierno, sobre todo, si aparcas el coche en la calle.

Niveles de liquido refrigerante
Revisar niveles del liquido refrigerante
  1. Aire acondicionado del coche: las perogrulladas

Ya sé que sobra indicarlo, pero si quieres tener el coche a la temperatura óptima hay algunas cosas que no tienen que ver con el aire acondicionado y que pueden influir mucho en la temperatura a la que te lo encuentras aparcado. ¿Se calienta más un coche negro o uno blanco? La respuesta parece fácil y lo es, pero lo cierto es que influye tanto o más en la temperatura interior el color de los plásticos del salpicadero o de la tapicería tenlo en cuenta a la hora de buscar coche.